Realiza estas acciones terapéuticas
para calmar los ojos irritados/rojos

Para aliviar el picor de ojos debemos realizar entre 1 y 2 lavados diarios con agua tibia y productos adecuados.

 

El picor de los ojos, también denominado prurito ocular, es un síntoma bastante molesto que induce al rascado repetitivo o al parpadeo intenso. Aunque no se trata de una afección con consecuencias graves, sí que puede producir malestar en la persona por la intensidad de la afección. Veamos de qué se trata y cómo podemos aliviar su clínica.

 

¿Qué lo causa?

El prurito ocular puede ser consecuencia de múltiples causas. La más frecuente es la reacción alérgica (ácaros, polvo, polen, etc.) que se produce en y afecta a la parte externa del ojo, y que provoca los síntomas que habitualmente acompañan al típico picor de ojos: enrojecimiento, ardor, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño o inflamación.

La irritación y el prurito ocular se producen, por lo general, a consecuencia de la agresión que producen agentes externos sobre la superficie ocular externa (córnea, párpados), como partículas en suspensión en el aire (humo, sustancias químicas tóxicas), otras sustancias irritantes (polvo, toxinas), así como también condiciones climatológicas extremas (viento, frío intenso).

Además, la no producción lacrimal o la sequedad ambiental pueden ocasionar irritación por falta de lubricación y de lágrima. Esto sucede en cuadros clínicos como el síndrome de ojo seco, más frecuente en gente anciana o en diabéticos, o también la cada vez más frecuente fatiga ocular, que aparece tras pasar muchas horas frente a una pantalla de ordenador. En este caso el prurito es motivado por el cansancio de la musculatura ocular, que impide una lubricación corneal correcta, lo que da lugar al molesto picor de ojos.

 

¿Qué opciones terapéuticas tenemos?

Higiene ocular: recomendamos realizar una buena higiene de párpados y cuidar nuestros ojos mediante 1-2 lavados al día con agua tibia y productos adecuados. Esta rutina es fundamental para mantener nuestros ojos sanos y aislados de picores o alergias-dermatitis de contacto.

Así, una higiene ocular correcta elimina las sustancias que provocan reacciones cutáneas que pueden inflamar la piel que envuelve el globo ocular y, por tanto, reduce la posibilidad de padecer picor de ojos.

1Protección: aislar nuestros ojos de agentes externos mediante el uso de gafas de sol es útil para favorecer su protección.

 

2Tratamiento: es muy importante utilizar productos, tanto para la higiene como para el cuidado del contorno de ojos, que respeten tu fototipo de piel y que contengan diferentes elementos que alivien y ejerzan un efecto calmante, esencial en este tipo de afección. Por ejemplo, extractos vegetales como:

  • La manzanilla, que tiene propiedades sedantes, antisépticas, refrescantes y, sobre todo, antiinflamatorias.
  • La cola de caballo, que ayuda a disminuir tanto la irritación como el picor y el dolor que suelen ir asociados.

 

¿Y si el picor persiste?

Como hemos comentado, el tratamiento del picor de ojos debe ser individualizado. Por ello, si a pesar de seguir las recomendaciones que te hemos dado la clínica persiste, no dudes en consultar a tu oftalmólogo para realizarte un nuevo diagnóstico diferencial y que te proponga un tratamiento.

Según el tratamiento indicado, puede ser aconsejable realizar baños oculares antes de la instilación del colirio medicamentoso. También puede ser beneficioso el uso adicional de lágrimas artificiales en los intervalos libres de tratamiento, a modo de terapia preventiva.

Además, cabe destacar que, si la causa del picor es un proceso infeccioso, será necesario establecer estrictas medidas higiénicas (lavado de manos, uso individual de toallas, etc.), debido a que la mayoría de estos procesos son muy contagiosos.