¿Nuestros ojos están preparados para leer e-books?

Los e-books permiten al lector aumentar su experiencia visual, pero producen fatiga ocular. Siguiendo nuestras recomendaciones, podrás disfrutarlos allá donde el verano te lleve.

En verano tenemos ese tiempo que durante el año no sabemos encontrar, ¿por qué no utilizarlo para leer aquel libro que durante meses hemos dejado aparcado esperando tener tiempo libre del que, casualmente, ahora disponemos?

El pesado libro tradicional está siendo adaptado a la nueva era digital por ligeros y cómodos e-books que nos permiten llevarnos nuestra extensa biblioteca con nosotros de viaje y leer casi en cualquier lugar.

Sin embargo, ¿nuestros ojos están preparados para leer e-books?

Para poder leer este tipo de libro electrónico, es necesario el uso de dispositivos digitales como e-readers, ordenadores, tablets o móviles.

A pesar de que el principal beneficio es la gran portabilidad y comodidad, cabe reseñar que pueden producir fatiga visual.

Te recomendamos una serie de consejos para que puedas disfrutar de tus libros favoritos este verano donde quiera que vayas.

¿Cuáles son las recomendaciones para leer e-books?

Mantén una distancia adecuada de lectura
  • Como medida estándar se considera que la distancia necesaria entre el dispositivo y nuestros ojos debe ser de 35-40cm.
  • Se recomienda que la distancia sea la comprendida entre la mano y el codo, porque así se tienen en cuenta la altura y las características del individuo.
  • Si mantenemos una distancia suficiente, nuestros ojos no deberán forzar su musculatura externa e interna y estos no sufrirán mayor fatiga que la estrictamente necesaria.
Gradúa la intensidad lumínica ambiental
  • Es un factor importante que hay que tener en cuenta en verano, puesto que el sol incide de forma más perpendicular sobre los objetos y, por tanto, puede llegar de forma más directa a nuestros ojos. Sin embargo, la solución no es ponerse gafas de sol mientras leemos. El uso de gafas protege nuestros ojos, pero les dificultan la acomodación natural.
  • Del mismo modo que es necesario controlar el exceso de intensidad solar cuando leemos sobre un dispositivo, debemos tenerlo en cuenta cuando leemos en un ambiente oscuro. Es recomendable una luz que incida de forma indirecta sobre el dispositivo para no forzar a nuestro iris o cristalino a captar luz ambiental.
Escoge un dispositivo adecuado
  • El dispositivo más recomendado son los e-readers, ya que utilizan un sistema sin luz directa. De este modo, vemos los caracteres de forma muy similar a cuando leemos, captando la luz del ambiente. Además, el contraste que consiguen es mayor que en el libro tradicional.
  • Otros dispositivos menos recomendables como las tabletas, móviles o portátiles utilizan una iluminación directa: leemos hacia una luz, aumentando así la probabilidad de fatiga ocular.
Realiza descansos y no te olvides de parpadear
  • Cuando fijamos la visión de forma prolongada, disminuimos el número de veces que parpadeamos. Esto significa que nuestro globo ocular no se hidrata y se lubrica menos.
  • Las pantallas digitales disminuyen aún más el parpadeo que, además, puede llegar a ser incompleto. Esto implica que nuestro ojo tienda a la deshidratación y, por tanto, tenga un riesgo de irritación mayor.
  • Realiza descansos cada 10-15 minutos de forma habitual para relajar la musculatura ocular.
  • Si sueles sufrir el síndrome de ojo seco, una buena recomendación es el uso de lágrimas artificiales para no tener molestias al leer.