¿Dónde y cómo lo aplico?

La técnica del contouring permite, mediante la aplicación de luces y sombras en zonas estratégicas, modelar el aspecto de tu rostro.  Solo necesitamos un buen iluminador, un corrector de imperfecciones y unos polvos oscuros que nos ayuden a crear profundidad. Te contamos la tendencia de maquillaje de las celebrities, para que puedas lucirla en tu día a día.

Primero, prepara tu piel

Antes de realizar cualquier técnica de maquillaje, debemos asegurarnos de que tenemos la piel hidratada, pues mejorará notablemente los resultados. Para ello, con la piel limpia, aplica tu cosmético facial favorito realizando suaves masajes. No te olvides del contorno de los ojos, ya que en esta zona es donde primeramente se marca la falta de hidratación, dando lugar a falsas líneas de expresión. Elige contorno de ojos testados oftalmológicamente y que sean aptos para ojos sensibles. Evitarás cualquier tipo de reacción.

¿Dónde y cómo lo aplico?

Los tonos oscuros los utilizaremos en las partes más hundidas del rostro (parte baja del pómulo, sienes, línea de la mandíbula…). Mientras que el toque luminoso lo aplicaremos en las zonas más prominentes, como son: el puente de la nariz, el hueso de pómulo, el centro de la frente, el hueso de la ceja, etc. Dejaremos el corrector para disimular imperfecciones puntuales. Con este juego de contrastes, conseguiremos afinar los rasgos, de manera que luzcamos una tez más estilizada.

Nunca había sido tan fácil corregir las imperfecciones y modelar el rostro. Aunque no hay que ser un experto para lucir una buena técnica de contouring, sí que tenemos que prestar especial atención a varios aspectos para lucir un maquillaje perfecto con nuestra técnica.

  1.     Aplica tu base de maquillaje habitual o CC cream para unificar el tono de la piel. Con ayuda del corrector disimula cualquier imperfección que tengas en el rostro: manchas, rojeces u ojeras.
  2.     Empezamos con las sombras. Para ello, elegiremos unos polvos bronceadores, con los que marcaremos la parte hundida de la mejilla con una brocha biselada, en sentido ascendente hacia el nacimiento del pelo. (Justo debajo de los pómulos, ¡muy importante no confundirnos con la aplicación del colorete!).

Marca también la línea de la mandíbula, la parte alta de la frente y las sienes.

  1.     Es el turno de las luces, y para ello vamos a utilizar el Iluminador. Este producto se utiliza para resaltar zonas estratégicas, ¿Quieres saber cómo?
  • Si realizamos una línea en el tabique de la nariz, conseguiremos que ésta luzca más fina. En el arco de Cupido, en el centro del labio superior, también podemos aplicar un poquito para resaltarlos.
  • El iluminador sobre los pómulos va a aportar un resultado de jugosidad a la piel, de forma natural.
  • En el centro de la frente hará contraste con las sombras que hemos aplicado en las sienes y la línea donde nace el cabello.
  • El punto más importante para destacar con el iluminador es la mirada. Podemos realizar un trazado debajo de las cejas y en el lagrimal, para aportar luminosidad. También aportará mucha luz aplicar una pequeña cantidad en el centro de los párpados, además de abrir la mirada.
  • Posteriormente, aplica tu máscara de pestañas.
  • Es necesario que te asegures que tus productos de maquillaje son aptos para ojo sensible y estén testados oftalmológicamente. Así podrás maquillarte con toda seguridad.

¿Todo vale?

No. Aunque parece muy sencillo, es importante que el resultado luzca natural. La clave está en difuminar bien los trazos y utilizar productos cosméticos de calidad, que estén testados oftalmológica y dermatológicamente. ¡Te invito a que pruebes en casa esta nueva técnica que captará todas las miradas!