Consejos para recuperar tu lágrima natural y disminuir los síntomas del ojo seco al despertar.

Despertarse con los ojos secos

Seguro que te ha pasado alguna vez: te despiertas y, de repente, sientes picor y ardor en tus ojos, e incluso te lloran sin venir a cuento. Sueles dirigirte al espejo para encontrar tus ojos con signos de irritación, rojos y con legañas abundantes.

 

¿Qué les pasa a mis ojos?

Es muy posible que sufras lo que se denomina el síndrome del ojo seco. Como su denominación indica, los ojos sufren una sequedad excesiva por diferentes causas y presentan una reacción inflamatoria que se traduce en estos síntomas tan desagradables. Los ojos no están hechos para estar secos y, por ello, desde Belcils queremos ayudarte a disminuir esos síntomas con una serie de consejos.

 

Recupera tu lágrima

La lubricación natural de tus ojos se encuentra en las lágrimas, que se producen en la glándula lagrimal. Existen múltiples situaciones en las que podemos perder esa lubricación y entonces notaremos cómo nuestro ojo se resiente. Tendremos mayor sensibilidad a la luz, sensación de ardor o de picor, lagrimeo, los párpados hinchados, la conjuntiva enrojecida, fatiga ocular y vista brumosa o borrosa.

Utiliza lágrimas artificiales: para aquellas situaciones en las que notes irritado el ojo, utiliza lubricación extra. Esto calmará los síntomas y la inflamación descenderá.
Limita el uso de las lentillas: las lentes de contacto no dejan de ser un objeto extraño para la córnea y pueden ser fuente de complicaciones. La conjuntiva puede perder hidratación y sufrir sequedad en su superficie. Si sucede, utiliza las gafas y los síntomas mejorarán.
Sitúate correctamente delante del ordenador: las pantallas deben estar a la altura de la vista y siempre en ángulos inclinados hacia arriba. La distancia recomendada de los ojos a la pantalla es la de tu brazo.
Realiza descansos periódicos: lo ideal es realizar pausas completas cada 30 minutos, y cada 5-10 minutos una pausa incompleta fijando la vista en un objeto lejano. De esta forma se consigue relajar lo suficiente el ojo para que pueda volver a enfocar, parpadear correctamente y recuperar la lubricación que pierde al fijar la vista.
Consigue una buena iluminación: es preferible la luz natural siempre que se lea o se trabaje con el ordenador. Si no es posible, recuerda no ubicar la iluminación enfocando directamente la pantalla. La luz artificial con aplicación directa hace que el trabajo para el enfoque sea doble: la luz emitida por la pantalla, por un lado, y por la luz artificial, por el otro, lo que aumenta el cansancio y, con ello, la pérdida de lágrima.

Protege tus ojos

 

Existen factores medioambientales, como el viento o el sol, que pueden deshidratar la capa externa de nuestros ojos y causar sequedad. Te recomendamos que tengas en cuenta los siguientes consejos:

  • Utiliza gafas de sol con protección ultravioleta debidamente testadas.
  • Evita el humo como, por ejemplo, el del tabaco, que provoca irritación.
  • Protégete de las partículas de polvo en suspensión cuando realices deporte, durante tu trabajo habitual, etc.
  • Evita ambientes demasiado secos o cálidos, que favorecen la sequedad del ojo.

 

Cuídate e hidrátate los ojos

1Realiza siempre una limpieza suave con productos dedicados a cuidar tus ojos.

 

 

2Bebe agua para recuperar la hidratación perdida.

 

 

3Realiza sencillos ejercicios de parpadeo mientras trabajas o fijas tu vista.

 

 

Cuida tu alimentación: añade vitamina A y ácidos omega 3 a tu dieta. La vitamina A estabiliza la membrana celular de la conjuntiva y la córnea y, por lo tanto, resulta indispensable para que la película lagrimal se extienda bien por los ojos.